Para qué sirve
Piensa en ese chat como una libreta que llevas siempre encima. Todo lo que te envías queda junto, en un solo sitio, y lo puedes buscar después.
Notas y recordatorios
Fotos y documentos
Cómo encontrar y abrir el chat contigo mismo
WhatsApp cambia con el tiempo y no todas las versiones se ven igual. Por eso conviene buscarlo por tu propio nombre en lugar de fiarse de una ruta única.
- Abre WhatsApp.
- Toca el buscador (suele ser una lupa, arriba) y escribe tu propio nombre o tu número de teléfono.
- Entre los resultados busca el que aparece con la indicación «Tú» o «Mensajéate». Ese es tu chat personal.
- Ábrelo y escribe lo que quieras guardar. También puedes usar el clip o el «+» para adjuntar una foto, un documento, o el micrófono para una nota de voz.
Buscar tu nombre
Ten en cuenta
Si en tu versión de WhatsApp no aparece, otra forma sencilla es abrir la lista de contactos para un chat nuevo: tu propio número suele figurar arriba, marcado como «Tú».
Cómo reenviar hacia ese chat algo que recibiste
Un mensaje, una foto o un documento
- Abre la conversación donde está lo que quieres guardar.
- Mantén el dedo apoyado sobre ese mensaje hasta que quede seleccionado.
- Toca Reenviar (suele ser una flecha hacia la derecha).
- Busca tu propio nombre en la lista, tócalo y confirma el envío.
Reenviar a tu chat
Si lo que quieres conservar está en pantalla y no es un mensaje (por ejemplo, la confirmación de una reserva dentro de una aplicación), puedes hacer una captura y enviártela. Cómo hacer una captura de pantalla y dónde encontrarla.
Captura de pantalla
Hasta dónde conviene confiar en este chat
Es muy práctico para lo temporal: lo que necesitas hoy, esta semana o durante un viaje. Pero no conviene que WhatsApp sea el único archivo permanente de algo importante.
Para documentos que no querrías perder (pasaportes, comprobantes, estudios médicos, boletos), conserva además otra copia: en el correo, en la aplicación de archivos del móvil o en la nube que ya uses. Si cambias de teléfono o pierdes la conversación, esa segunda copia es la que te salva.