Tecnología y vida
Marta ya estaba de vacaciones. Su teléfono no
La maleta está lista. El viaje también. Ahora sólo falta sobrevivir al check-in.
Marta había organizado el viaje durante meses.
Pasaporte.
Hotel.
Seguro.
Ropa.
Medicamentos.
Todo.
La noche anterior quiso hacer el check-in.
La aplicación pidió actualizarse.
Actualizó.
Pidió iniciar sesión.
No recordaba la contraseña.
La recuperó.
Pidió código.
El correo tardó.
Cuando entró, la reserva no aparecía.
Marta buscó el localizador en una captura.
La captura estaba en otro teléfono.
Llamó a su hija.
—No hagas nada raro —dijo su hija.
—¿Qué sería raro?
—No sé. Por eso te digo.
Encontraron la reserva.
Hicieron check-in.
El pase de abordar quedó en la aplicación.
A la mañana siguiente, en el aeropuerto, la batería marcaba 2%.
—Perfecto —dijo Marta.
Había llevado una copia impresa.
Su marido se rió.
—Te burlaste cuando la imprimí.
—Yo no me burlo de las instituciones tradicionales.
Entraron.
Cuando finalmente se sentó en el avión, Marta activó modo avión.
La pantalla quedó sin mensajes, correos ni avisos.
Miró por la ventanilla.
—Ahora sí —dijo.
—¿Qué?
—Mi teléfono también se fue de vacaciones.
¿Te gustó esta historia?
Lo que marques queda en este dispositivo y sólo sirve para elegir qué historia te proponemos después. No se envía a ninguna parte.