Saltar al contenido principal
← Volver a Historias para leer

Tecnología y vida

La videollamada del cumpleaños

Mercedes cumple ochenta. Lograr que toda la familia aparezca al mismo tiempo en pantalla resulta ser otra celebración.

Mercedes cumplía ochenta y su familia estaba repartida en cuatro ciudades.

Organizaron una videollamada.

A las siete apareció primero su hijo.

Sólo se veía su oreja.

Después entró una nieta.

—Abuela, estás sin sonido.

Mercedes hablaba.

Nadie la escuchaba.

Su otra hija llamó por teléfono para explicarle cómo activar el micrófono, generando un eco insoportable.

Entraron dos nietos desde el mismo sofá en dispositivos distintos.

Un perro ladró.

Alguien preguntó:

—¿Quién es Galaxy A52?

Nadie sabía.

Finalmente Mercedes apareció con imagen y sonido.

—¿Me ven?

—¡Sí!

—¿Me escuchan?

—¡Sí!

—Bueno, entonces canten.

Empezaron “Feliz cumpleaños” con retrasos distintos.

Uno iba dos segundos adelantado.

Otro congelado con la boca abierta.

Mercedes sopló las velas.

La pantalla se congeló justo entonces.

Una de sus hijas hizo una captura de pantalla justo entonces. El resultado era desastroso.

Nueve recuadros.

Una cara cortada.

Un niño mirando para otro lado.

Un cuadro negro.

Galaxy A52.

Mercedes pidió que se la enviaran.

—¿Ésa?

—Ésa.

La imprimió.

Debajo escribió:

Cumpleaños número 80. Asistentes: 9 personas y un Galaxy.

La fotografía perfecta no habría contado ni la mitad de la historia.

¿Te gustó esta historia?

Lo que marques queda en este dispositivo y sólo sirve para elegir qué historia te proponemos después. No se envía a ninguna parte.

¿Qué quieres hacer ahora?

Volver a Historias para leer