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Humor

El cumpleaños equivocado

Teresa recibe flores, torta y felicitaciones. Hay un pequeño problema: faltan siete meses para su cumpleaños.

El primer mensaje llegó a las ocho de la mañana.

¡Feliz cumpleaños, Tere!

Teresa miró la fecha.

Abril.

Ella cumplía en noviembre.

Pensó que su prima se había confundido.

Después llegó otro mensaje.

Y otro.

A las diez, el portero tocó el timbre con un ramo.

—De parte de tus amigas.

Teresa llamó al grupo.

—¿Qué están haciendo?

—Celebrarte —respondió Alicia.

—Mi cumpleaños es en noviembre.

Silencio.

—¿Seguro?

Teresa colgó.

A las doce llegó una torta.

La explicación apareció poco después: alguien había creado un calendario compartido y cargado mal la fecha. El aviso se había propagado a teléfonos, agendas y recordatorios familiares.

—Bueno —dijo Teresa—. Ya que hicieron torta, vengan.

Vinieron.

Comieron.

Brindaron.

Le regalaron una bufanda.

Durante meses, el episodio se convirtió en chiste familiar.

Hasta noviembre.

Llegó el verdadero cumpleaños.

A las nueve de la noche Teresa seguía sin recibir un solo saludo de sus amigas.

Escribió:

¿No les estará avisando el calendario?

Alicia respondió:

Pensamos que este año ya habías cumplido.

Teresa las obligó a ir otra vez.

Desde entonces celebra dos cumpleaños.

El correcto y el equivocado.

—¿No te molesta cumplir dos veces? —le preguntaron.

—Sí —dijo—. Estoy envejeciendo a una velocidad preocupante.

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